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La industria de alimentación y bebidas incrementó el empleo un 4,9% en el primer semestre del año

30 septiembre, 2014
  • El índice de producción industrial ha experimentado un crecimiento del 4,8% y 4,5% en la industria de la alimentación y en la fabricación de bebidas, respectivamente.
  • El comportamiento del sector durante los primeros meses de 2014 constata su permanencia en la senda del crecimiento continuado.
  • El análisis del sector exterior muestra una tasa de crecimiento del 7,6% frente a un modesto 0,5% de la industria manufacturera
  • El IPC referido a alimentos y bebidas ha caído un promedio de un 1,1% en el primer semestre de 2014.

La industria de la alimentación y bebidas (IAB) ha experimentado un fuerte crecimiento durante el primer semestre de 2014, destacando principalmente por su evolución en el empleo. Según datos del último Barómetro de la Industria, la ocupación ha aumentado un 4,9% en los primeros seis meses del año, un dato que supera el crecimiento registrado en el mismo periodo del año anterior y que se contrapone a la recesión del 1,7% experimentada por la industria manufacturera. Como resultado, el número de afiliados a la seguridad social ha aumentado un 1,6% en el primer semestre de 2014, lo que contrasta con la caída del 0,4% en las manufacturas.

Los buenos resultados en el mercado de trabajo de la industria son fruto de la recuperación que está experimentando la economía española en su conjunto en los dos primeros trimestres de 2014, con un crecimiento intertrimestral del PIB del 0,4% y 0,6% en el primer y segundo trimestre, respectivamente, y una reducción en la tasa de desempleo que cayó en junio hasta el 24,47% de la población.

El comportamiento de la industria de la alimentación y bebidas durante los primeros meses de 2014 constata la permanencia del sector en la senda del crecimiento, reafirmándolo como el principal sector manufacturero español”, explica Jaime Palafox, director de Asuntos Económicos e Internacionalización de la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB), quien hace hincapié en que los datos confirman que el sector está en la senda adecuada para permitir que, con las herramientas recogidas en el Marco Estratégico para esta industria,  ésta se consolide como principal motor económico del país.

En este contexto de recuperación, el índice de producción industrial, que mide la evolución de la producción en términos reales, ha experimentado un crecimiento del 4,8% y 4,5% en la industria de la alimentación y en la fabricación de bebidas, respectivamente, superando con creces el aumento de la producción en las manufacturas (2,6%) y de la industria en general (1,9%). No obstante, teniendo en cuenta el índice de entrada de pedidos, que refleja un crecimiento de la IAB muy por debajo del de la industria manufacturera (0,7% frente al 2,7% respectivamente), los expertos prevén que en lo que resta del año la industria de alimentación podría ralentizar su ritmo de crecimiento en término de producción y ventas.

El auge de las exportaciones

Las exportaciones continúan siendo la gran baza de esta industria, y así lo reflejan los resultados del mencionado barómetro. El análisis del sector exterior muestra una tasa de crecimiento en los seis primeros meses del año del 7,6% frente a un modesto 0,5% de la industria. El buen comportamiento exportador es aún más relevante si tenemos en cuenta que a lo largo de este año los precios de la exportación han estado cayendo, con un retroceso del 1,7% en los alimentos y del 1,1% en las bebidas. Si bien está influido por la excelente campaña de aceite de oliva que ha facilitado el considerable incremento de este sector. En palabras de Jaime Palafox, “la internacionalización se está consolidando como parte fundamental del tejido empresarial de la industria de la alimentación y bebidas manteniendo un ritmo anual de crecimiento constante”.

Por su parte, las importaciones han experimentado un crecimiento del 0,6% (frente al 5,3% de las manufactureras), lo que ha permitido que el saldo neto exterior de la IAB haya mejorado un 50% en el primer semestre de 2014 respecto al mismo semestre de 2013 hasta alcanzar una cifra cercana a los 2.300 millones de euros. Esta evolución contrasta por completo con la industria, que ha visto duplicar su déficit exterior.

La cesta de la compra

Un aspecto destacable es la evolución que han experimentado los precios de los alimentos y bebidas en la cesta de la compra, ya que el IPC referido a alimentos y bebidas ha caído un promedio de un 1,1% en el primer semestre de 2014. Los alimentos han visto disminuir sus precios un 1,2%, mientras que la reducción de precios de las bebidas ha sido más moderada (0,5% y 0,7% en las no alcohólicas y alcohólicas, respectivamente).

En el caso del  Índice de Precios Industriales (IPRI), en el primer semestre de 2014 el IPRI de la industria de la alimentación y bebidas se ha mantenido constante en relación a la situación en diciembre de 2013, frente al aumento del 0,2% en las manufacturas.

Según datos del informe “La alimentación y bebidas en la cesta de la compra: España en el contexto europeo”, elaborado por el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie) para FIAB y Cajamar, España se posiciona como el segundo país más barato de la UE-15 en alimentación y bebidas no alcohólicas destinando el 19,2% de su cesta de la compra al consumo de alimentación y bebidas, siendo el decimotercer país de la UE-27 que más recursos destina a este sector. La carne continúa siendo el producto más consumido, representando un 4,6% de la cesta total, seguida por el pan y cereales (2,9%), la leche, queso y huevos (2,5) y pescado y marisco (2,4%).

Si quieres ver la nota de prensa enviada a medios pincha aquí.

La industria de alimentación y bebidas mantiene el empleo y su potencia exportadora en 2013

29 mayo, 2014
(izqda. a dcha.) -Joaquín Maudos, Catedrático de Fundamentos del Análisis Económico de la Universidad de Valencia y Profesor Investigador del Ivie; Horacio González Alemán, Director General de FIAB; Fernando Burgaz, Director General de la Industria Alimentaria del MAGRAMA; Roberto García Torrente, Director de Negocio Agroalimentario y Cooperativo de Cajamar y Jaime Palafox, Director de Asuntos Económicos e Internacionalización de FIAB.

(izqda. a dcha.) – Joaquín Maudos, Catedrático de Fundamentos del Análisis Económico de la Universidad de Valencia y Profesor Investigador del Ivie; Horacio González Alemán, Director General de FIAB; Fernando Burgaz, Director General de la Industria Alimentaria del MAGRAMA; Roberto García Torrente, Director de Negocio Agroalimentario y Cooperativo de Cajamar y Jaime Palafox, Director de Asuntos Económicos e Internacionalización de FIAB.

  • La facturación en 2013 alcanzó los 91.903 millones de euros en ventas netas de productos del sector (*), lo que supuso, un crecimiento nominal del 1,9% respecto al año pasado, si bien en términos reales se produjo una caída del 1,1%, seis décimas inferior al del conjunto de la industria.
  • En la segunda mitad del año, la industria de alimentación y bebidas creó cerca de 15.000 empleos, mientras que en la economía española se destruyeron alrededor de 25.000 empleos -de los cuales 23.000 fueron de la industria manufacturera-.
  • Cabe destacar que, en términos de Valor Añadido Bruto (VAB), el sector ha incrementado el mismo en términos reales un 38% desde el año 2000, pasando de representar algo menos del 14% de la industria manufacturera a suponer casi el 22%.
  • En los últimos años se está consolidando la internacionalización del tejido empresarial de la industria de alimentación y bebidas con un crecimiento medio del 5% anual del número de empresas exportadoras.

1La facturación de la industria de alimentación y bebidas en 2013 alcanzó los 91.903 millones de euros en ventas netas de productos del sector, lo que supuso, a pesar de la contracción de la economía española, un crecimiento nominal del 1,9% respecto al año pasado, si bien en términos reales se produjo una caída del 1,1%, seis décimas inferior al del conjunto de la industria.

Cabe destacar que en términos de Valor Añadido Bruto (VAB), el sector ha incrementado sus cifras en términos reales un 38% desde el año 2000 hasta el 2012.

Para el mismo periodo, el dato para la industria manufacturera y el total de la economía fue de un 4% y un 20,5% respectivamente. Este aumento significa la permanencia de la industria de alimentación y bebidas en la senda de crecimiento continuado, reafirmándolo como el principal sector manufacturero español al aumentar su peso en el tejido industrial desde el 14% hasta el 22% actual, lo que supone un 2,7% del VAB total de la economía.

Estos datos forman parte del Informe Económico de la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB) correspondiente al año 2013 y que ha sido presentado hoy por el Director General de la Federación, Horacio González Alemán, que ha estado acompañado de Fernando Burgaz, Director de Industria Alimentaria del MAGRAMA; Joaquín Maudos, catedrático de Fundamentos  del Análisis Económico de la Universidad de Valencia, y Roberto García Torrente, director de Negocio Agroalimentario y Cooperativo de Cajamar, patrocinador de este informe elaborado por el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE).

La trayectoria de los tres indicadores básicos que dibujan la coyuntura industrial (el índice de Entrada de Pedidos en la Industria, IEP; el índice de Producción Industrial, IPI; y el Índice de Cifras de Negocio, ICN) muestran una trayectoria expansiva del sector en el periodo de crisis de 2007 a 2013, a excepción del IPI, que indica una reducción en los niveles de producción, si bien mucho menor que en el conjunto de la economía (un descenso del 3,2% en alimentación y del 14,8% en bebidas, frente al 30,9% del conjunto de la industria).

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Uno de los pilares en los cuales se ha sostenido esta tendencia es el despunte de la actividad en el mercado exterior, cuya evolución se ha mantenido al alza en los últimos años, contribuyendo así a mejorar los resultados de la balanza comercial al registrarse un saldo positivo para el sector de alimentos y bebidas desde 2011”, explica Joaquín Maudos. En este sentido, el pasado año las exportaciones de la industria de alimentación y bebidas (IAB) alcanzaron los 22.594 millones de euros en 2013, lo que supone un crecimiento del 1,5% con respecto al año anterior, así como una cifra récord para el sector.

Estos datos sitúan a España en la sexta posición de la Unión Europea por volumen de exportaciones (la superan, por este orden, Alemania, Países Bajos, Francia, Italia y Reino Unido) y en la décima a nivel mundial, mientras que su tendencia de crecimiento de las exportaciones es la segunda más destacada de las principales economías europeas, sólo por detrás de Alemania. En palabras de Horacio González Alemán, Director General de FIAB, “en los últimos años se está consolidando la internacionalización del tejido empresarial de la industria de alimentación y bebidas con un crecimiento medio del 5% anual del número de empresas exportadoras. La exportación ha dejado de ser una asignatura pendiente para este sector, que ahora se concentra en su internacionalización”.

El crecimiento de las exportaciones se ha extendido a todo tipo de productos, destacando principalmente el vino, la carne de porcino y el aceite de oliva como los más característicos de la industria de alimentación y bebidas española destinados a los mercados internacionales. Según el informe, el subsector que más empresas exportadoras ha ganado en los últimos años es el de bebidas.

En términos de exportaciones, los principales socios comerciales corresponden a las grandes economías europeas, si bien en los últimos años han cobrado mayor importancia los mercados emergentes, fundamentalmente Asia. El 18% de las ventas de alimentos y bebidas se dirigen a Francia y cerca del 14% a Portugal, seguido por Italia (12,4%) y Alemania (7%). Fuera de Europa, destacan EE.UU, con un 4,4% de las exportaciones, seguido por China incluyendo Hong Kong (2,5%) y Japón (2%).

Radiografía del sector

Según los datos del informe, el sector de la alimentación y bebidas está formado por 28.762 empresas, lo que representa el 15,8% del total de empresas de la industria manufacturera.

En otro ámbito, también el sector de alimentación y bebidas ha encabezado la apuesta por la innovación, ya que el número de empresas que realizan I+D crecieron en 2012 (último año disponible) un 1,8% respecto a 2011, a diferencia de lo ocurrido en las empresas del total de la industria. Sin embargo, en el último año la inversión en innovación de las empresas alimentarias ha registrado una caída del 14,2%, un porcentaje más elevado que el de las empresas del total de la economía (9,1%) y de la industria (6,6%).

Evolución del empleo

En 2013, en concreto en la segunda mitad del año, la industria de alimentación y bebidas creó cerca de 15.000 empleos mientras que en la economía española se destruyeron alrededor de 25.000 empleos –de los cuales 23.000 fueron de la industria manufacturera–. Para la media anual, el sector de alimentación y bebidas no destruyó empleo (de hecho, aumentó en 49 trabajadores), al contrario de lo ocurrido en la economía y la industria, donde el empleo cayó en 531.000 empleos, de los cuales, el 21,5% fueron en la industria manufacturera.

Así, del contenido del informe económico se desprende que el sector emplea a una media de 439.760 trabajadores, lo que representa el 21,3% del conjunto de la industria manufacturera, ligeramente superior a la de 2012. Cabe destacar que la trayectoria del volumen de ocupados en el sector de la alimentación y bebidas ha sido más positiva que en la economía en general y que en la industria manufacturera en particular.

Mientras que en la industria manufacturera el empleo ha caído un 31% desde el inicio de la crisis, el sector de alimentación y bebidas ha mostrado una dinámica mucho más favorable en el mercado de trabajo, ya que la reducción del empleo ha sido del 10%”, comenta Maudos.

Tendencias de consumo

El consumo en alimentación y bebidas realizado por las familias españolas en 2013 alcanzó los 69.225 millones de euros, lo cual se tradujo en 30.717 millones de kilogramos/litros/unidades adquiridos, suponiendo un incremento de casi un punto porcentual con respecto a 2012. Cabe destacar, además, que los productos de alimentación y bebidas ya copan el 19% de la cesta de la compra en España, lo que supone un aumento del 2,4% respecto al año anterior y la tasa más alta de los últimos años.

En cuanto al gasto alimentario per cápita en el hogar en 2013, fue de 1.524 euros, un 3,8% superior al de 2012. El principal alimento consumido fue la carne (representa el 4,6% de la cesta de la compra) seguida por el pan y cereales (2,8%), productos lácteos, quesos y huevos (2,5%), pescado (2,4%), y la fruta, las legumbres, las hortalizas y las patatas (1,6%).

El impacto de la crisis continúa notándose en el consumo fuera del hogar, donde el gasto cayó un 3,1% en 2013, registrando el número de visitas a establecimientos una caída del 2,5%. Por otro lado, se observa una continuidad en la tendencia –iniciada desde el comienzo de la crisis– de orientar el consumo hacia productos más básicos y hacia los de marca de distribuidor (MDD). Éstos últimos alcanzaron el año pasado el 42,8% del valor total de las ventas del mercado español, 1,3 puntos porcentuales superior a la cuota que tenía un año antes. El peso actual se sitúa en España 7 puntos ppor encima de la media europea, superando al de países como Holanda (40,4%), Francia (36%), Alemania (34,3%), Italia (18,4%) y Grecia (14,6%).

Comparativa con Europa y financiación

En comparación con el comportamiento de la industria de alimentación y bebidas europea, los datos reflejan que la industria española ha tenido un peor comportamiento, acorde con la evolución económica del país, si bien en las cifras de exportación la industria alimentaria española ha crecido más que sus principales competidores a excepción de Alemania. En lo que se refiere al comportamiento del empleo en la Unión Europea y la Eurozona, la tasa de empleo ha dibujado una tendencia similar, si bien el índice de empleo en nuestro país ha mantenido un crecimiento todos los trimestres, con una tasa levemente superior a la registrada en el resto de países europeos.

Por otro lado, según explica Roberto García Torrente, Director de Negocio Agroalimentario y Cooperativo de Cajamar Caja Rural, a finales de 2013 el crédito de la banca española destinado a la financiación de la industria de la alimentación, bebidas y tabaco, alcanzó los 20.561 millones de euros suponiendo así el 17,8% del crédito total de la industria.

Valoración y retos del sector

A juicio del Director General de FIAB, Horacio González Alemán, “los datos refrendan el potencial de nuestra industria como primer sector industrial del país, lo cual nos permite desempeñar un papel clave en el proceso de recuperación económica y erigirnos como el principal motor económico de España. Para lograr este objetivo nació hace unos meses el Marco Estratégico para la industria de alimentación y bebidas, que apuesta por un crecimiento sostenible en los próximos seis años así como por la revitalización del sector y, por ende, de la economía española”.

En este sentido, según añade González Alemán, “el año 2013 ha sido un año complicado, con muchas dificultades para mantener el equilibrio, pero hemos logrado reforzar nuestra posición de liderazgo a través del empleo y de la importante apertura hacia los mercados exteriores y continuaremos avanzando para recuperar la senda de crecimiento  frenada por la crisis económica”.

Puedes descargar la presentación aquí, al igual que la nota de prensa.

Además, aquí tienes el Informe Económico a tu disposición:



(*) Estimaciones realizadas a partir de los últimos datos publicados por el INE.

La subida del IVA propuesta por los expertos afectaría al 65% del gasto total en alimentación

2 abril, 2014

Subida del IVA

  • La caída del consumo se haría notar no sólo en los productos afectados sino en sectores como la hostelería y el turismo, el textil o la telefonía.
  • El aumento del IVA produciría un descenso en la recaudación y fomentaría la economía sumergida.
  • La última subida de IVA e impuestos sobre bebidas con contenido alcohólico demostró  la bajada de producción, consumo y recaudación tributaria.
  • El sector reclama una reforma fiscal que permita reactivar la demanda y consolidar el proceso de recuperación. » Leer más: La subida del IVA propuesta por los expertos afectaría al 65% del gasto total en alimentación

El 98% de los consumidores afirma que reduciría su consumo en caso de subirse el IVA

21 marzo, 2014

iva

  • La subida del IVA reducido tendría un impacto directo en el bolsillo del consumidor
  • Los productos gravados al 10% suponen más del 64% del total del gasto de los hogares en alimentación, y en la lista figuran productos básicos de la cesta de la compra
  • En la práctica, una reclasificación del IVA reducido (10%) al 21% es un aumento del IVA a productos y servicios básicos
  • La medida pondría en peligro la recuperación económica y la generación de empleo

La reclasificación del IVA reducido de un 10% a un 21%, propuesto en el recientemente presentado “Informe Lagares”, tendría un impacto directo e inasumible, especialmente en un momento como el actual, en el bolsillo de los consumidores españoles. Esta es la visión de las principales organizaciones que agrupan a la industria y la distribución alimentaria, pero también del consumidor, tal y como confirman los análisis realizados por estas organizaciones.

Y es que, según una encuesta recientemente efectuada en las principales ciudades españolas, el 98% de los consumidores cree que reduciría su gasto, en una o varias categorías de productos, en caso de tener que hacer frente a nuevas subidas impositivas.

Los datos no dejan lugar a dudas. Los alimentos gravados al tipo reducido del 10% representaron el pasado año el 64,2% del total del gasto de los hogares en alimentación, con un valor total de 44.481 millones de euros. No en vano, en esta lista figuran productos básicos en la cesta de la compra de los españoles como carnes, pescado fresco, alimentos infantiles, aceite, pasta o conservas, entre otros.

Esto significa que una reclasificación de los bienes sujetos del 10% al 21% implicaría una factura adicional al consumidor de casi 600 euros por familia anuales, según un informe de una organización de consumidores. En definitiva, como algunos expertos ya han anunciado, esta propuesta sería la más regresiva posible, ya que afectaría especialmente a las rentas más pobres de la población.

La recuperación económica y la generación de empleo en riesgo

Después de seis años de crisis que han provocado un descenso sin precedentes en la renta disponible de las familias, un nuevo incremento de la fiscalidad sobre el consumo podría tener consecuencias devastadoras sobre la confianza del consumidor. Además, un nuevo incremento fiscal en estos bienes tendría un impacto muy negativo no sólo en las categorías afectadas, sino en el conjunto de la cesta de la compra y en todos los sectores profesionales. En este sentido, hay que tener en cuenta que el consumidor lo que gestiona es un presupuesto cerrado y, por tanto, decisiones como la propuesta dejan fuera de la cesta algunos productos, hace que otros se sustituyan por propuestas más económicas, etc., ya que el consumidor no tiene ya margen de maniobra para incrementar su gasto.

Impacto de la anterior subida de IVA

En opinión de las organizaciones de la industria y la distribución una reclasificación del IVA reducido no haría más que agudizar el impacto negativo que supuso la última subida impositiva. Así, tal y como muestra el Índice de Comercio Minorista (ICM), ofrecido por el INE, desde septiembre del 2012 –fecha de la última subida– la caída media del consumo en tasa interanual en los seis meses siguientes fue de un 6,7%.

tabla

En el caso de la subida de los impuestos especiales en el alcohol de 2013, la subida provocó una caída en la recaudación del 3%, una caída inmediata en el consumo del 5% y efectos sobre la demanda aún por cuantificar.

El sector agroalimentario y el consumo como motores de la recuperación

Es importante que en el ámbito fiscal España, acompase su fiscalidad a su realidad económica teniendo en cuenta los sectores en los que es competitiva. Por esa razón las organizaciones que representamos al sector agroalimentario y al consumo no consideramos adecuado dejar en una posición fiscal de desventaja a sectores tan importantes como la alimentación o el comercio, frente a países con los que competimos directamente como Francia o Italia, en un intento de tratar de acercar nuestra política fiscal a la de países del Norte de Europa. Se trataría, en opinión de las organizaciones, de un error de consecuencias muy graves para el conjunto de la economía de nuestro país.

Importancia de la cadena alimentación, consumo y distribución

Las organizaciones implicadas representan sectores estratégicos para la economía española. La facturación global de todos estos sectores asciende a 370.000 millones de euros, lo que representa más del 20% del PIB nacional y la generación de más de 5 millones de empleos. Además, hay que resaltar no sólo la importancia económica actual sino también el potencial de crecimiento que tienen los sectores relacionados con la cadena; una capacidad de liderar la recuperación económica y de seguir generando empleo que, sin duda, se vería mermada por una caída del consumo.

Aquí puedes ver y descargarte la nota de prensa lanzada a medios de comunicación al respecto.

Nota: Encuesta realizada por HISPACOOP.

Alimentamos el Futuro: marco estratégico para liderar el crecimiento económico y generar empleo

13 marzo, 2014

fiab moncloa magrama marco estrategico

  • El marco estratégico, que nace con el lema Alimentamos el Futuro, pretende mantener un crecimiento sostenible en ventas netas de un 4% anual, alcanzando los 115.000 millones de euros en 2020, y crear 60.000 puestos de trabajo en los próximos seis años.
  • La industria de alimentación y bebidas quiere ser la locomotora de la economía, el empleo y la imagen de España, siendo competitiva en cualquier mercado global, atrayendo el mejor talento, basada en su seguridad, calidad, y desarrollo científico y tecnológico.
  • Los cuatro grandes retos que se ha marcado esta industria para alcanzar su misión son: Eficiencia, Creación de Valor, Internacionalización y Dinamización para ganar tamaño.

La Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB), en colaboración con el Gobierno de España y con el impulso del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, ha presentado hoy un Marco Estratégico para la Industria de Alimentación y Bebidas cuyo objetivo es contribuir a la mejora del conjunto de la economía española con el año 2020 como horizonte. Gracias a esta iniciativa, el sector espera mantener un crecimiento sostenible en ventas netas de un 4% anual, alcanzando los 115.000 millones de euros en 2020, y crear 60.000 puestos de trabajo en los próximos seis años.

El Marco Estratégico se ha presentado hoy en un acto en el Palacio de la Moncloa presidido por Mariano Rajoy y ha contado con la participación de los ministros de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, y de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato. Por parte de la industria han estado presentes destacados empresarios del sector y sus organizaciones, así como todos los miembros del Consejo de Dirección de FIAB, encabezados por su presidente, Pedro Astals, y otros agentes de la cadena.

#AlimentamoselFuturo

La creación de este Marco, que nace bajo el lema Alimentamos el Futuro, se produce en un momento clave y propicio para el sector y el país, en fase de recuperación económica, dado su posicionamiento estratégico y su fortaleza como generador de valor. De hecho, la industria de alimentación y bebidas es un importante motor de la economía española y el primer sector industrial de nuestro país en términos de facturación. Sus ventas anuales ascienden a 90.168 millones de euros, lo que supone el 20,5% del total de las ventas netas de la industria española.

A nivel de empleo, la industria de alimentación y bebidas genera cerca de medio millón de puestos de trabajo y ha sido uno de los sectores que mejor ha resistido la crisis, con caídas muy inferiores a las del conjunto de la economía.

Asimismo, la industria alimentaria española lidera la Unión Europea en ámbitos como la trazabilidad, la seguridad y calidad alimentaria, o su alto nivel de inversión en I+D+i y en tecnología de la transformación.

“Hemos decidido mirar al futuro porque creemos que ahora, más que nunca, la industria de alimentación y bebidas debe dar un paso hacia adelante y posicionarse como un impulsor clave para el crecimiento del país. Realizar un marco estratégico para una industria tan atomizada y a la vez tan heterogénea supone un gran reto. Queremos contribuir a la recuperación económica y desempeñar un papel clave en la España actual y del futuro, de ahí que la respuesta de sector sea este Marco Estratégico”, explica el presidente de FIAB, Pedro Astals.

El entorno, además, es propicio para poner en marcha esta iniciativa, puesto que existen una serie de tendencias sociodemográficas como el crecimiento poblacional o las modificaciones en los hábitos de consumo impuestos por la situación económica y la evolución de la sociedad, que ponen de manifiesto la importancia del sector y la necesidad de asegurar el abastecimiento de materias primas.

Precisamente gracias a este plan, se pretenden potenciar las ventas en el mercado exterior, que pasarían de 22.000 millones de euros en 2012 a 46.000 millones de euros en 2020, lo que supondría un crecimiento anual del 10%.

Líneas estratégicas

Los cuatro grandes retos que se ha marcado la industria de alimentación y bebidas para alcanzar su misión son: Eficiencia, Creación de Valor, Internacionalización y Dinamización para ganar tamaño.

Para la consecución de los retos se han identificado seis palancas clave dinamizadoras. Dichas palancas contemplan: una regulación eficiente y ágil, una comunicación que permita poner en valor un sector líder, potenciar la formación y la búsqueda de excelencia y el talento, promover un marco estable de alianzas estratégicas y de colaboración, impulsar  el desarrollo de la innovación, la ciencia y la tecnología de la industria y promover fuentes de financiación alternativas, sostenibles y diversas.

Las iniciativas propuestas pretenden aprovechar al máximo las ventajas competitivas y los recursos propios del sector, e intentar corregir o compensar las debilidades detectadas.

Se trata de un modelo único de colaboración público-privada entre la industria y el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente que cuenta con el apoyo de colaboradores estratégicos tales como Banco Santander, Telefónica, Iberdrola e Indra.

La industria de alimentación y bebidas sienta así las bases de un proyecto que busca la mejora de la calidad de vida actual de los ciudadanos construyendo un sector industrial seguro, saludable y sostenible económica, social y medioambientalmente. Es, por tanto, un proyecto que exige la implicación de todos, desde el Gobierno, las Administraciones y la propia sociedad para que la ambición y la fortaleza con las que ha sido diseñado se conviertan en resultados a medio plazo.

Documentación relacionada para ampliar información y descarga directa:

Además, aquí puedes ver y descargarte las imágenes del acto.