Saltarse el desayuno favorece la aparición de la obesidad

27 marzo, 2015 por Redacción FIAB Dejar una respuesta »


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  • El desayuno es una de las tres comidas más importantes del día 
  • El cuerpo se defiende del ayuno activando enzimas o mecanismos de acumulación de grasa como si hubiera una alarma

El actual ritmo de vida frenético y dinámico que impone la sociedad actual fomenta la aparición de costumbres vitales que forzosamente están en contraposición con una alimentación variada, equilibrada y lo más saludable posible. Una de esas tendencias reside en saltarse el desayuno, ya que erróneamente atribuyen a esta práctica propiedades adelgazantes

Esta es una de las leyendas urbanas que existen sobre alimentación y que promueve la campaña “Licencia para comer”, enfocada a acabar con falsos mitos arraigados en la población sobre determinados alimentos y bebidas y que cuenta además con un espacio propio en Radio 5 Todo Noticias de RNE. Según advierte Carolina Muro, directora de la Unidad de Nutrición de FIAB, el desayuno es una de las tres comidas fundamentales del día, y cada vez detectamos una mayor propensión a saltárselo. Las motivaciones son variadas: una de las más curiosas es que muchas personas consideran que no desayunar les ayuda a adelgazar”.

La doctora Rosa María Ortega, Directora de la Unidad de Nutrición de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid destaca que “la persona que no desayuna tiende a incrementar su peso. A veces se hace como una pauta pensando que a esta hora se tiene poco apetito y además se quiere perder peso. Saltarse el desayuno es un grave error, y lo que provoca en la persona que lo hace es más hambre en las siguientes horas del día, elige peor los alimentos, tiene malos hábitos alimentarios, y además el cuerpo se defiende de ese ayuno tan prolongado activando enzimas o mecanismos de acumulación de grasa como si hubiera una alarma”.

No existe una evidencia científica sólida que permita pensar que saltarse el desayuno adelgaza. Muy al contrario, diferentes estudios demuestran que existe una correlación directa entre no desayunar y un incremento del Índice de Masa Corporal; es decir, mayor sobrepeso. “Además de no conseguir el objetivo perseguido, que era adelgazar, no desayunar va a afectar directamente en nuestro rendimiento y en nuestra actividad diaria. De hecho, según los expertos, el desayuno debe aportarnos alrededor del 25% de nuestra energía diaria”, asegura Carolina Muro.

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Rosa María Ortega explica también en qué medida afecta saltarse el desayuno a nuestra actividad. Fundamentalmente a la de los niños: no olvidemos que entre un 5 y un 10% de los niños en España no desayuna y sólo el 3,3% realiza un desayuno considerado como completo y saludable, según datos del Estudio Aladino elaborado por la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición. “Hay que comprender que al no desayunar se tienen peores valores, más baja la glucosa en sangre, menos combustible para enfrentarse con una serie de tareas y, al final, el rendimiento es peor”.

Comida básica

El desayuno es una de las tres comidas principales del día que no pueden faltar en nuestra alimentación. Debe aportarnos, además, unos nutrientes básicos que nos ayuden a mejorar nuestro organismo y nos aporten la energía diaria para afrontar la jornada. “Algunos alimentos que podemos incluir para tener un desayuno completo han de ser los lácteos, aceites de oliva, pan, cereales, zumos de frutas, fruta, frutos secos, huevos…. El desayuno ha de ser, por tanto, el primer paso de una alimentación lo más variada y equilibrada posible, que ha de ser nuestro principal objetivo. Es importante recordar que no hay alimentos buenos o malos, sino hábitos de vida saludables o poco saludables”, recuerda Carolina Muro.

En este sentido, la doctora Rosa María Ortega asegura que “es vital incluir cada alimento y cada grupo de ellos en una proporción que está marcada y, por supuesto, repartirlos a lo largo del día. Esto es importante para que el funcionamiento del cuerpo sea el adecuado, para respetar los ritmos circadianos y para que el control de peso y el funcionamiento del cuerpo vayan bien. Es necesario hacer un mínimo de tres comidas, que serían desayuno, mediodía y cena, y dependiendo de la persona puede ser conveniente cuatro o cinco. Hay que elegir una pauta, pero nunca será reducir a una o dos comidas, siempre es tres o más”.

En los últimos años han calado en la opinión pública falsos mitos sobre la alimentación que no tienen base científica. FIAB y RNE han puesto en marcha “Licencia para comer”, un microespacio informativo donde, con la ayuda de expertos, se desmontarán estas falsas creencias. Podrás escucharlo los martes en Radio 5 (16.55h) y los miércoles (1.45 a.m.). Además, estaremos en las agencias, las redes sociales y www.infoalimenta.com. ¡Súmate a la alimentación con cabeza!

 

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2 comentarios

  1. Alan Ira Silver, M.D. dice:

    En sus escritos, el Maimónides (30 de marzo 1138, Córdoba, España) dieron instrucciones claras sobre qué, cuándo y cuánto la gente debe comer con el fin de llevar una vida saludable. Una de sus frases conocidas es: “Ninguna enfermedad que puede ser tratada con dieta debe ser tratada con cualquier otro medio.”

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