Archivado en: ‘Nutrición’ .

Los alimentos procesados permiten ampliar su perdurabilidad, seguridad y calidad

10 julio, 2015

FM-cabecera11

El desarrollo tecnológico ha permitido al ser humano desarrollar técnicas no sólo para facilitar la alimentación, sino que también sirven para conservar los productos, procesarlos y consumirlos más tarde. En los últimos años han surgido innovaciones más sofisticadas que han permitido realizar procesos más modernos e industriales como por ejemplo el secado, el enlatado o el escabechado. Sin embargo, en ocasiones se suele pensar que el aporte vitamínico de los productos desaparece por someter a los alimentos a estos tratamientos, aunque esta creencia no sea del todo cierta.

Según expone María Serrano, nutricionista y profesora investigadora en la Universidad San Pablo CEU, uno de los principales objetivos principales en cualquier proceso tecnológico aplicado a los alimentos “es eliminar los patógenos para garantizar la salud de los consumidores, aumentar la vida útil de los alimentos y mejorar sus características organolépticas, es decir, aquellas que percibimos a través de los sentidos”.

Por tanto, someter los alimentos a estos procesos es totalmente necesario para poder eliminar los microorganismos, prolongar la conservación de los mismos y conseguir desarrollar características más específicas del producto. Ahora bien, esto no significa que alguno de estos tratamientos, como por ejemplo el cocinado, pueda alterar el valor nutritivo original. En este sentido, la nutricionista explica que “las vitaminas liposolubles como la A, D o E son bastante estables; sin embargo las vitaminas hidrosolubles como la B1 o la C se pierden por el calor”.

Del mismo modo en el que pueden llegarse a perder algunas propiedades del producto, las técnicas de procesado también contribuyen a enriquecer los mismos con otros nutrientes, mejorando su valor nutricional original y proporcionando una mayor digestibilidad. Carolina Muro, Responsable de Nutrición y Salud de FIAB, defiende que “en algunos casos los alimentos procesados pueden ser igual o más nutritivos que los frescos”.

En este sentido, María Serrano enumera alguno de los métodos que ayudan a este enriquecimiento de nutrientes, como por ejemplo la fortificación que, según explica, “consiste en adicionar uno o más nutrientes a un alimento o bebida de manera que contengan más cantidad que previamente al sometimiento a dicho proceso”. Esto explica por qué actualmente numerosos productos contienen un valor añadido de vitamina C, folatos, calcio o yodo, por ejemplo.

En definitiva, los alimentos procesados son el resultado de una mejora continuada tanto en las técnicas usadas como en la tecnología de la que disponemos para desarrollar las mismas y conseguir de esta manera “alimentos más perdurables, seguros y de mayor calidad”, según afirma Carolina Muro.

Aclarar conceptos con éste es lo que busca FIAB a través de su campaña “Licencia para comer”, enfocada a acabar con falsos mitos arraigados en la población sobre determinados alimentos y que tiene su propio espacio en Radio 5 Todo Noticias.

En los últimos años han calado en la opinión pública falsos mitos sobre la alimentación que no tienen base científica. FIAB y RNE han puesto en marcha “Licencia para comer”, un microespacio informativo donde, con la ayuda de expertos, se desmontarán estas falsas creencias. Podrás escucharlo los martes en Radio 5 (16.55h) y los miércoles (1.45 a.m.). Además, estaremos en las agencias, las redes sociales y www.infoalimenta.com. ¡Súmate a la alimentación con cabeza!

El Código PAOS cumple 10 años

9 julio, 2015

codigo paos 10 añosEl código de corregulación de la publicidad alimentaria dirigida a menores (Código PAOS) está de aniversario y, por ello, en el marco de los Cursos de Verano de la Universidad Complutense en El Escorial, Marta Colomer, presidenta del Grupo de Trabajo de Marketing y Publicidad de FIAB, ha presentado el amplio camino recorrido hasta la fecha.

La experta ha explicado que se trata de una iniciativa del Ministerio de Sanidad y promovida por FIAB y supervisada por la Asociación para la Autorregulación de la Comunicación Comercial (Autocontrol). Este Código pone de manifiesto la efectividad de la autorregulación en la prevención de la obesidad como una herramienta más dentro de una estrategia de promoción de hábitos de vida saludables. Para ello es necesario comer de todo; ya que no hay alimentos buenos o malos, sino dietas equilibradas o desequilibradas; y practicar actividad física para equilibrar nuestro balance energético a lo largo del día.

Actualmente el Código PAOS representa a más del 90% de la publicidad alimentaria dirigida a menores de 12 años que se emite en medios impresos y audiovisuales, e implica a los firmantes un firme compromiso con las reglas de dicho Código. Además, en 2013 fue ampliado a la publicidad en Internet dirigida a menores de 15 años, reforzando un modelo pionero en la Unión Europea. Por otro lado, los sectores de la restauración y la distribución se han unido en esta alianza común por la salud y los hábitos de vida saludables entre los más pequeños.

En sus 10 años de andadura, de los 4.200 anuncios que han solicitado consulta previa (copy advice®) de Autocontrol, tan solo 24 casos han sido resueltos por el jurado, lo que confirma el buen funcionamiento del mismo. Además, ha explicado Colomer, ejemplifica la actitud responsable de la industria, asumiendo su papel como actor implicado más en la salud y bienestar del consumidor, especialmente el más joven.

Por otro lado, Napoleón Pérez, vocal de la Estrategia NAOS ha explicado la efectividad de una iniciativa de autorregulación con el presente Código, como muestran los últimos resultados del informe Aladino, donde se observa que se ha estabilizado o reducido el exceso de peso entre los más pequeños en nuestro país.

Actualmente el Código PAOS cuenta con 48 empresas adheridas: 36 de la industria de alimentación y bebidas, 4 de la restauración y 8 de la distribución.

Las dietas macrobióticas pueden provocar deficiencias de proteínas, hierro y calcio

3 julio, 2015

FM-cabecera11

  • Estas dietas se basan en la eliminación progresiva de alimentos de origen animal. Finalmente se consume únicamente derivados de cereales integrales, frutas, legumbres y en ocasiones pescado.
  • Excluir un grupo de alimentos siempre conlleva un riesgo, que puede ser ligero o mucho más grave.

Un hecho cierto es que en los últimos años la filosofía y el estilo de vida oriental han ido ganando adeptos en el mundo occidental. Por ello, es cada vez más frecuente observar en nuestra cultura hábitos que provienen de las teorías budistas o taoístas. De este modo, algunas prácticas de esta forma de vida se convierten en tendencia. Un claro ejemplo de ello son las dietas macrobióticas, que tanto las revistas como los personajes relevantes de la crónica social anuncian como la panacea para conseguir estar saludables tanto por fuera como por dentro.

Según afirma Carolina Muro, Responsable de Nutrición y Salud de FIAB, estas dietas se basan en el principio taoísta del Ying y el Yang que representan la dualidad de todo lo que existe en el universo. Partiendo de esta premisa, las dietas plantean una serie de diez etapas en las que se van eliminando progresivamente los alimentos de origen animal.

En este sentido, Carmen Cuadrado, Profesora del Departamento de Nutrición de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid, añade que estas dietas de origen vegetariano se basan principalmente en “el consumo de alimentos del grupo de los cereales, siempre y cuando sean integrales, algunas frutas, legumbres, una sopa de miso, que es un derivado de la soja, y en ocasiones algo de pescado”.

Como se apuntaba anteriormente, las dietas macrobióticas se fundamentan en la exclusión de algunos alimentos de forma paulatina. La nutricionista explica el proceso: “Primero se elimina la ingesta de carnes rojas, a continuación otras de diferentes clases, después el pescado y finalmente se prescinde de la leche, los huevos y otros productos de origen vegetal”. Además, asegura que en la última fase de la alimentación se llega al consumo exclusivo de arroz y cereales integrales así como de semillas y frutos secos, incluso llegando a limitar la cantidad de agua que se ingiere, en los casos más extremos.

Aparentemente esta dieta supone una ventaja para depurar nuestro cuerpo y conseguir con facilidad una pérdida efectiva de peso. Ahora bien, según advierte Carolina Muro, las dietas macrobióticas pueden llegar a ser un peligro para nuestra salud pudiendo provocar una deficiencia de proteínas, hierro y calcio.

Por este motivo, los nutricionistas advierten que un régimen basado en la homogeneidad siempre conlleva riesgos. Ambas expertas coinciden en que el equilibrio se consigue mucho más fácilmente a través de una alimentación variada, siendo éste “uno de nuestros axiomas básicos en dietética”, concluye Carmen.

Por tanto, los expertos insisten en que debemos “alimentar cuerpo y alma” de manera rica y variada. Precisamente esto es lo que promueve FIAB a través de su campaña “Licencia para comer”, enfocada a acabar con falsos mitos arraigados en la población sobre determinados alimentos y que tiene su propio espacio en Radio 5 Todo Noticias.

En los últimos años han calado en la opinión pública falsos mitos sobre la alimentación que no tienen base científica. FIAB y RNE han puesto en marcha “Licencia para comer”, un microespacio informativo donde, con la ayuda de expertos, se desmontarán estas falsas creencias. Podrás escucharlo los martes en Radio 5 (16.55h) y los miércoles (1.45 a.m.). Además, estaremos en las agencias, las redes sociales y www.infoalimenta.com. ¡Súmate a la alimentación con cabeza!

La fruta, antes o después de las comidas, tiene las mismas calorías

5 junio, 2015

FM-cabecera11

  • Se piensa que comer fruta tras las comidas principales engorda más que antes o que podría provocar problemas estomacales.

Llevar una alimentación equilibrada y variada, junto con la práctica de actividad física es la base para disfrutar de buena salud.  De esta manera, algunos alimentos se convierten en indispensables para nuestra vida cotidiana como, por ejemplo, las frutas. A menudo, escuchamos a los expertos recomendar la ingesta de tres piezas diarias, pero dudamos en determinar cuándo es el momento propicio para consumirlas. Existen creencias como que comer fruta tras las comidas principales engorda más que antes, o peor aún, que podría provocar problemas estomacales.

Carolina Muro, Directora de la Unidad de Nutrición de FIAB, asegura que muchos supuestos expertos evidencian que “consumir fruta  nos engordará más si la ingerimos después de comer que antes”.

En opinión de la experta en nutrición Dayana Gómez, Dietista y vocal de la Asociación de Dietistas Nutricionistas de Madrid, “lo recomendable es comer tres raciones de fruta al día. Tomarlas antes o después no es que sea mejor o peor, el orden da igual. La ración de fruta va a tener las mismas calorías si se toma antes o después, de las comidas”.

Ahora bien, la nutricionista ha destacado que puede haber casos aislados en los que se recomiende alterar el orden del consumo de frutas: Cuando estamos en un proceso de adelgazamiento, o queramos frenar el apetito, es aconsejable tomarlo antes para que cuando llegue el momento de la comida o la cena estemos más saciados, y así nos ayude a bajar de peso”.

También existe otro falso mito entorno a la fruta. La idea de quesi ingerimos fruta después de las comidas puede que fermente en nuestro estómago y por tanto nos provoque una mala digestión o incluso nos siente mal”.

En este sentido, Dayana Gómez explica que esto no es cierto, ya que la fruta que se digiere se mezcla al mismo tiempo con los jugos gástricos en el estómago. “Se dice que la fruta tiene unos ácidos que pueden dificultar la digestión de los alimentos pero no es verdad. En todo caso, podría ocurrir que a alguien le siente mal una fruta específica y en este supuesto se haría un seguimiento médico para confirmar la existencia de alguna enfermedad, porque si no, no tiene fundamento”, ha explicado.

Los expertos coinciden en que no hay momento bueno ni malo para comer fruta, ya que cualquiera de ellos es saludable. Precisamente éste es una muestra de los falsos mitos que pretende desterrar FIAB, con la ayuda de varios expertos y nutricionistas, a través de la campaña “Licencia para comer”, enfocada a acabar con falsos mitos arraigados en la población sobre determinados alimentos y que tiene su propio espacio en Radio 5 Todo Noticias de RNE.

En los últimos años han calado en la opinión pública falsos mitos sobre la alimentación que no tienen base científica. FIAB y RNE han puesto en marcha “Licencia para comer”, un microespacio informativo donde, con la ayuda de expertos, se desmontarán estas falsas creencias. Podrás escucharlo los martes en Radio 5 (16.55h) y los miércoles (1.45 a.m.). Además, estaremos en las agencias, las redes sociales y www.infoalimenta.com. ¡Súmate a la alimentación con cabeza!

 

¿Puede el agua con azúcar quitar las agujetas?

29 mayo, 2015

FM-cabecera11

  • Las agujetas se producen por unas micro roturas fibrilares del músculo que dan lugar a una inflamación posterior que es lo que produce dolor
  •  Algunos métodos para evitar las agujetas son: un buen calentamiento e ir regulando la intensidad del ejercicio

Las visitas al gimnasio aumentan de forma considerable de cara a la llegada del verano. Una práctica muy sana que, sin embargo, puede acarrear consecuencias molestas como son la aparición de las temibles agujetas si no tomamos alguna medida previa. Uno de los remedios caseros más extendidos para acabar con estos dolores musculares siempre ha sido consumir un vaso de agua con azúcar, un consejo que, sin embargo, no funciona como se pensaba y ha pasado a formar parte de uno de los falsos mitos más populares.

En primer lugar, para acabar con este mito, hay que recurrir al origen de las agujetas. Hasta el momento, según advierte Carolina Muro, Directora de la Unidad de Nutrición de FIAB, “la aparición de éstas estaba relacionada con la cristalización del ácido láctico en el músculo. Sin embargo, las diferentes investigaciones han demostrado que estos dolores musculares de origen retardado nada tiene que ver con este motivo”.

Precisamente éste es una muestra de los falsos mitos que pretende desterrar FIAB, con la ayuda de varios expertos y nutricionistas, a través de la campaña “Licencia para comer”, enfocada a acabar con falsos mitos arraigados en la población sobre determinados alimentos y que tiene su propio espacio en Radio 5 Todo Noticias de RNE.

Beatriz Maroto, investigadora del Grupo ImFine del Instituto Nacional de Educación Física de la Universidad Politécnica de Madrid, define lo que son realmente las agujetas: Son ese dolor que hemos tenido todos alguna vez después de realizar ejercicio y se ha demostrado que lo que realmente sucede es que se producen unas micro roturas fibrilares del músculo que dan lugar a una inflamación posterior que es lo que produce dolor”. Por tanto, ¿de dónde procede la idea errónea de que una mezcla de agua con glucosa puede ayudar a disminuir la inflamación de nuestros músculos? La investigadora deportiva aclara que este pensamiento tan común proviene de relacionar la aparición de las agujetas con el ácido láctico, ya que en el caso de que se cristalizara en el músculo, la idea de tomar agua con azúcar podría reducirlas.

Los expertos coinciden en que no existe una fórmula mágica para eliminarlas pero sí recomendaciones que ayuda a evitarlas: “Si queremos prevenir las agujetas hay que hacer un buen calentamiento antes del entrenamiento. Si llevamos mucho tiempo sin hacer ejercicio físico o no lo hemos hecho nunca, lo mejor es empezar con un ejercicio suave de baja intensidad e ir aumentándolo poco a poco hasta que nuestro cuerpo se adecue al ejercicio” aconseja la investigadora del grupo InFine.

Independientemente de la intensidad del ejercicio, Carolina Muro, recuerda que una alimentación equilibrada y una correcta hidratación tanto antes como después de realizar cualquier ejercicio físico, independientemente de su intensidad, es fundamental y con mucha probabilidad reducirán la intensidad de esas inflamaciones que llamamos agujetas. No obstante, si seguimos todos estos consejos y no podemos evitar sufrir las agujetas, existen métodos para reducir sus efectos.

En este sentido, la experta deportiva nos desvela alguno de estos antídotos, que nada tienen que ver con el agua con azúcar. “Lo más recomendable es reposar. En los casos más agudos, también se puede tomar antinflamatorios no esteroideos. Los masajes también pueden ser beneficiosos para que estas desaparezcan. Incluso existe la teoría de que hacer ejercicio físico del mismo tipo que las provocó  aumentará el riego sanguíneo en la zona y un mayor aporte de nutrientes al músculo, por tanto la recuperación será más fácil”.

En conclusión, realizar cualquier tipo de actividad física es muy importante para nuestra salud, pero es fundamental hacerlo con moderación. Un buen calentamiento y una actividad física acorde a nuestras capacidades pueden ser una buena opción para evitar las agujetas.

En los últimos años han calado en la opinión pública falsos mitos sobre la alimentación que no tienen base científica. FIAB y RNE han puesto en marcha “Licencia para comer”, un microespacio informativo donde, con la ayuda de expertos, se desmontarán estas falsas creencias. Podrás escucharlo los martes en Radio 5 (16.55h) y los miércoles (1.45 a.m.). Además, estaremos en las agencias, las redes sociales y www.infoalimenta.com. ¡Súmate a la alimentación con cabeza!