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Con el buen tiempo, no te despistes con falsos mitos

28 abril, 2017

¿Sabías que los productos integrales no adelgazan? ¿Sabías que las dietas milagro pueden aumentar tu peso? ¿Sabías que un consumo moderado de grasas es necesario para un estado de salud óptimo?

Cuando se acerca el buen tiempo, somos capaces de todo para poner nuestro cuerpo a tono. Existen infinitos mitos que nos llevan a optar por hábitos poco saludables o nos hacen tomar decisiones erróneas sobre cómo perder esos quilitos de más. Para hacer frente al verano de forma saludable, expertos de la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB) comparten la realidad de algunas falsas leyendas sobre alimentación.

Falsos mitos

Un mayor número de comidas en casa y en familia, clave para el buen estado nutricional de los escolares

15 octubre, 2015
  • Esta etapa, junto con la de la adolescencia, es clave en la educación nutricional del menor, por lo que es necesario que el niño adquiera hábitos saludables que repercutan en la salud a corto, medio y largo plazo.
  • En la adolescencia los padres deben estar atentos a la alimentación de los jóvenes para evitar que recurran a dietas milagro y para fomentar la práctica de actividad física.
  • En estas etapas de la vida, es de suma importancia también el desayuno, al que se debe dedicar entre 10-15 minutos, sentados en la mesa en un ambiente relajado y debe aportar entre un 20-25% de la energía necesaria para todo el día.

Alimentación escolar y adolescencia

La edad preescolar, escolar y la adolescencia son etapas clave en la educación nutricional de una persona para la consolidación de hábitos de vida saludables. La primera se caracteriza por un crecimiento continuo (de 5 a 6 cm por año) y por un aumento del peso aproximado de 2 kg/año durante los primeros años, y de 4 a 4,5 kg cerca de la pubertad. Es una época en la que se incrementa la actividad intelectual y física, lo que implica un mayor gasto calórico y, por tanto, es importante adquirir hábitos saludables que repercutan en el comportamiento nutricional y en la salud a corto, medio y largo plazo.

En este sentido, propiciar el mayor número de comidas posibles en casa y en familia es la mejor forma de educar a los niños, según recomiendan los expertos de FIAB.

Respecto a la adolescencia, destacan que es el periodo de la vida en el que se produce una aceleración del crecimiento con importante aumento de la estatura y el peso, lo que produce un gran aumento de las necesidades de energía y nutrientes, que deberán ajustarse de acuerdo con la talla, el estado de nutrición y la velocidad de crecimiento.

En esta etapa es importante que los padres tengan especial cuidado con las dietas milagro (ya que el joven tiende a tener una mayor preocupación por el aspecto físico y la integración en su grupo social) y con la falta de actividad física del adolescente (ya que actualmente se tiende a llevar un estilo de vida más sedentario).
Hábitos adecuados en las comidas

Otros consejos para la edad escolar pasan por incorporar hábitos adecuados en las comidas como el uso de cubiertos, mantenerse sentado durante toda la comida, no ver la televisión mientras se come, etc. Asimismo, es importante enseñar a los escolares a pedir platos saludables y raciones adecuadas cuando de ellos depende la elección de su alimentación.

Las necesidades energéticas para los niños entre 4 y 8 años son de 1.200 kcal para niñas y 1.400 para niños, mientras que cuando tienen entre 9 y 12 años se deben consumir 1.600 kcal/día las niñas y 1.800 los niños, incrementándose en caso de que se realice actividad física moderada o intensa. En el caso de los adolescentes, se recomienda ingerir 2.200 kcal/día para hombres y 1.800 kcal/día para mujeres.

En estas etapas de la vida es de suma importancia también el desayuno, al ser la primera comida y la más importante, donde pueden incluirse multitud de alimentos como lácteos, frutas, cereales, zumos, etc. “El desayuno rompe con el ayuno de 10-12 horas y debe aportar entre un 20-25% de la energía necesaria para todo el día, por lo que si no se realiza correctamente es difícil que se cubran los aportes de nutrientes necesarios”, explican los expertos de FIAB.

Algunos consejos para el desayuno pasan por dedicar entre 10-15 minutos, sentados en la mesa en un ambiente relajado; y aprovechar la media mañana para incluir alimentos que no se hayan tomado en la primera ingesta del día, evitando siempre periodos largos de tiempo sin ingerir nada para evitar la saturación de comidas posteriores.

 

¿Y si el niño no come?

Si el menor pone impedimentos para comer, conviene no forzarle a ello, ni procurar alargar el tiempo de las comidas. Asimismo, es conveniente dejarles manipular los alimentos, invitarles a participar en la compra y preparación de las comidas, así como en la presentación de las mismas, jugando con formas y colores de la fruta y las verduras.

“También es importante tener en cuenta que en la adolescencia los requerimientos de vitaminas son elevados, sobre todo las del complejo B, así como de algunos minerales como el hierro, el calcio y el zinc”, según los expertos.

Puedes encontrar más información en la siguiente infografía.

Las dietas milagro no estimulan una pérdida de peso saludable

25 septiembre, 2015

FM - cabecera 2015

 

  • Se anuncian como una forma rápida y eficaz para perder peso a corto plazo, pero pueden ser contraproducentes para la salud.
  • Adelgazar de manera saludable se consigue a través de una alimentación variada, basada en consumir más de un grupo de alimentos y evitar el exceso de otros.

Con la llegada de septiembre, llega el momento de fijarse nuevos retos y objetivos para el curso que comienza, y el que no falta en cualquier agenda es el de la pérdida de peso tras los excesos veraniegos. Adelgazar de forma rápida se convierte en una meta a corto plazo, y para conseguirlo existen todo tipo de soluciones, entre las que se encuentran las denominadas “dietas milagro”.

Desde el área de Nutrición de FIAB se explica que este tipo de dietas se anuncian como una forma rápida y eficaz de perder peso sin ningún riesgo para la salud, pero la realidad es que pueden provocar serias complicaciones en el organismo. En este sentido, la nutricionista Lucia Bultó, afirma que “pueden llegar a ser contraproducentes o nocivas porque suelen ser muy desequilibradas”.

Existen muchas variantes de este tipo de dietas milagro: disociativas, líquidas, monodietas y excluyentes, entre otras muchas. Sin embargo, éstas no son recomendables si se quiere conseguir adoptar unos buenos hábitos alimentarios.

La doctora Bultó afirma que los buenos hábitos alimentarios se pueden adquirir de forma paulatina utilizando el sentido común: “Aumentar la actividad física y diferenciar bien lo que son las comidas diarias de los alimentos esporádicos, que no son tan saludables, ya que el consumo de éstos de manera cotidiana se convierte en una de las principales causas de engordar”.

En definitiva, la solución para estimular una pérdida de peso saludable es a través de una dieta equilibrada donde estén presentes todos los grupos de alimentos. Según la nutricionista, en nuestro día a día hay que intentar reducir los aliños para que las ensaladas no se conviertan en calóricas, así como priorizar el pescado a la carne. “También es muy importante merendar para que las cenas sean muy ligeras y realizar una actividad física diaria’’, añade.

Precisamente una alimentación variada y equilibrada es lo que promueve FIAB a través de su campaña “Licencia para comer”, con la que pretende acabar con los falsos mitos arraigados en la población sobre determinados alimentos y que cuenta con su propio espacio en Radio 5 Todo Noticias de RNE. En este sentido, los expertos recuerdan las recomendaciones fundamentales para mantener una alimentación sana y equilibrada: mantener las cinco comidas al día, evitar estar más de cuatro horas en ayunas, aumentar los alimentos de origen vegetal y disminuir aquellos de origen animal.

En los últimos años han calado en la opinión pública falsos mitos sobre la alimentación que no tienen base científica. FIAB y RNE han puesto en marcha “Licencia para comer”, un microespacio informativo donde, con la ayuda de expertos, se desmontarán estas falsas creencias. Podrás escucharlo los martes en Radio 5 (16.55h) y los miércoles (1.45 a.m.). Además, estaremos en las agencias, las redes sociales y www.infoalimenta.com. ¡Súmate a la alimentación con cabeza!

Cocinando más sano en vacaciones

13 agosto, 2015

Comer durante las vacaciones es sinónimo de chiringuitos, tapas y restaurantes. Durante estos días de playa y relax, solemos salir fuera de casa y disfrutar de toda la variedad gastronómica que nos ofrece el lugar de destino elegido. Es por esto que cuidarse en verano se hace un poco más difícil, ya que algunos productos se convierten en habituales en nuestra dieta diaria, tales como fritos o rebozados.

Croqueta

Uno de los platos estrella que encontramos en la carta de la mayoría de establecimientos son las croquetas. Las hay de todos los tipos, de jamón, queso, marisco, puerros, boletus, etc., de todos los tamaños y formando parte de las cartas de grandes restaurantes Estrella Michelin. Asociado a este alimento, surge la siguiente duda… ¿son realmente sanas?

Carolina Muro, responsable de Nutrición y Salud nos lo aclara. “Las croquetas tienen cabida perfectamente dentro de una alimentación variada y equilibrada. Es un alimento bastante completo, con pan, huevo, leche como base y, luego, diversos ingredientes, desde verdura hasta pollo, carne o marisco”.

El aporte calórico de una croqueta de aproximadamente 30 gramos supone unas 60 kcal aproximadamente, según la nutricionista Irene Cañadas. Es al freírlas cuando las calorías se disparan, entre 90 y 100. Esto hace que deban consumirse como algo extra en nuestra dieta y siempre acompañado de platos y complementos ligeros, como una ensalada.

¿Qué nos aporta una croqueta desde el punto de vista nutricional? La leche aporta proteínas, calcio y vitaminas, podemos hacerla más baja en grasa si elegimos leche semi o desnatada. Por su parte, la harina de la bechamel, y el pan rallado tiene hidratos de carbono de alto índice glucémico. En cuanto al ingrediente principal, bien sea jamón, pollo, bacalao, atún, etc., en su mayoría nos proporcionarán proteínas y fibra.

El aceite es el principal responsable del aumento del contenido graso. El consumo de estos alimentos fritos puede provocar aumentos de peso, empeoramiento de los niveles de colesterol, triglicéridos o hígado graso. Sin embargo, se puede disminuir en gran medida la penetración de grasa en el alimento si aplicamos una técnica correcta de fritura. Todo depende de la manera de cocina que adoptemos.

Carolina aconseja que la temperatura de aceite sea lo suficientemente caliente como para que se forme la costra con rapidez, impidiendo que el aceite entre en exceso en el interior de la croqueta, pero no tanto como para que humee.

Algunas recomendaciones para hacer de la croqueta un alimento más saludable:

  • Utilizar leche desnatada en lugar de entera.
  • Bechamel más ligera, utilizando una mayor porción de leche y reduciendo la harina y el aceite.
  • Emplear harina y pan rallado integrales. “El integral aporta una cantidad importante de fibra y de diversas vitaminas (B1, B2, B6, niacina, ácido fólico) y minerales (hierro, cinc, magnesio, selenio…) necesarios para el correcto funcionamiento del organismo”, aclara Carolina Muro.
  • Eso sí, siempre colocarlas sobre un papel absorbente que reduzca el aceite sobrante de la superficie.

El equilibrio en la alimentación y la actividad física ayudan a prevenir enfermedades cardiovasculares

17 julio, 2015

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  • La dieta mediterránea va más allá de una simple combinación de alimentos, ya que es una forma de vida que refleja una cultura
  • Seguir este estilo de vida ayuda a proteger el corazón, el cerebro y a evitar complicaciones vasculares
  • El sedentarismo es un factor determinante en el índice de obesidad de la población

En los últimos años hemos asistido a un incremento de los índices de sobrepeso entre la población española, que afecta sobre todo a los más jóvenes. Los expertos vinculan este problema a la importación de los modelos de alimentación anglosajones que alejan a la sociedad de los hábitos de vida saludables, tradicional en los países mediterráneos, que éstos contemplan para evitar la aparición de enfermedades.

El patrón mediterráneo va más allá de una simple combinación de alimentos, pues se convierte en una forma de vida que refleja nuestra cultura. Se caracteriza por una composición equilibrada y completa de alimentos frescos y de temporada. Según las explicaciones de Ramón Estruch, miembro del Comité Directivo del Ciber de Obesidad y Nutrición (CIBERobn), “es un patrón en el cual hay una serie de alimentos que se deben consumir a diario, y tal vez se centra en tres alimentos clave: uno es el aceite de oliva, otro el vino acompañando a las comidas y, por último, la pasta y el pan”.

En esta línea, Estruch suma también a esta dieta las cinco raciones de fruta y verdura que se deben tomar al día, así como el pescado y la ingesta de carne blanca, principalmente el pollo y el conejo. Por último, destaca la importancia de “combinar todo ello con ejercicio físico”, concluye el experto.

Seguir este estilo de vida ayuda a proteger el corazón, el cerebro y a evitar las complicaciones vasculares. Esto es lo que ha demostrado, por ejemplo, el estudio Predimed, publicado en 2013 por “The New England Journal of Medicine”, cuyo objetivo era averiguar si los hábitos alimenticios suplementados con aceite de oliva y frutos secos son más saludables que una alimentación baja en grasas. El resultado fue claro: una alimentación equilibrada y variada ayuda a evitar problemas cardiovasculares. En este sentido, Estruch, colaborador en ese estudio, explica que una de las principales conclusiones fue que “este tipo de alimentación ayuda a evitar el infarto de miocardio, los ictus y los accidentes vasculares cerebrales con la misma eficacia que los fármacos; pero además cuenta con la ventaja de que no posee efectos secundarios”.

Por su parte, según Carolina Muro, responsable de Nutrición y Salud de FIAB, “a pesar de que esta forma de alimentarse tiene un enorme impacto positivo sobre la salud, lo cierto es que en los últimos años ha disminuido el número de personas que la siguen”. “Este patrón alimentario incluye la necesidad de combinar inexcusablemente ejercicio y alimentación variada y equilibrada como el mejor binomio en la lucha contra la obesidad”, indicó la experta.

En opinión de Ramón Estruch, esto se debe a que “estamos importando el estilo de vida anglosajón, que también tiene sus ventajas, pero que no puede considerarse uno de los más saludables, por lo que habría que tomar medidas para evitarlo en la medida de lo posible”.

Por tanto, no se trata solo de una forma de comer, sino que es parte de una cultura que se ha transmitido de generación en generación y que debemos mantener, ya que sus ventajas sobre la salud son innumerables. Precisamente acciones como ésta son promovidas por FIAB a través de su campaña “Licencia para comer”, enfocada a acabar con falsos mitos arraigados en la población sobre determinados alimentos y que tiene su propio espacio en Radio 5 Todo Noticias.

En los últimos años han calado en la opinión pública falsos mitos sobre la alimentación que no tienen base científica. FIAB y RNE han puesto en marcha “Licencia para comer”, un microespacio informativo donde, con la ayuda de expertos, se desmontarán estas falsas creencias. Podrás escucharlo los martes en Radio 5 (16.55h) y los miércoles (1.45 a.m.). Además, estaremos en las agencias, las redes sociales y www.infoalimenta.com. ¡Súmate a la alimentación con cabeza!